lunes, 27 de septiembre de 2010

//Oración//

Señor
bendito seas,
en Ti descansa el alma
y se alivia el sufrimiento
si no es en Ti donde.

Camino en Tus campos verticales,
en los paisajes alados que sustentas
quien me enseñara si no las múltiples naturalezas
las de ahí fuera
y las que en mi interior gravitan.

Te veo en los riscos iluminados de las montañas
en las humildes carreteras entre los campos
tan quietas como el instante rojo del atardecer
o en la mañana, mientras leo un libro y Tu nube me rodea
y hasta mi corazón parece perfecto
y en gracia.