viernes, 5 de noviembre de 2010

Meditaciones en el metro

El vagón se bambolea por el oscuro túnel, va lleno de gente, es una situación extraña, somos muchos y vamos apretados, cuerpo con cuerpo, no se oye nada, todo es silencio en el breve espacio que nos junta, solo el traqueteo impersonal del tren con su canción solitaria del túnel.
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En el mismo vagón me surge otra idea, nuestra sociedad es como la joven del evangelio que trabajaba y trabajaba quejandose a Jesús de que su hermana no la ayudaba en las tareas, ella siempre cansada y agobiada y su hermana escuchando al maestro feliz. Nosotros escuchamos poco y caminamos hacia el trabajo en este tren atrapados en una nube de preocupaciones y cargas que solo son un aspecto de la "realidad", una mirada temerosa y desencantada de la vida....."y cuando El vuelva, encontrara fe en esta tierra".