viernes, 5 de noviembre de 2010

Meditaciones en el metro

El vagón se bambolea por el oscuro túnel, va lleno de gente, es una situación extraña, somos muchos y vamos apretados, cuerpo con cuerpo, no se oye nada, todo es silencio en el breve espacio que nos junta, solo el traqueteo impersonal del tren con su canción solitaria del túnel.
----------------------------
En el mismo vagón me surge otra idea, nuestra sociedad es como la joven del evangelio que trabajaba y trabajaba quejandose a Jesús de que su hermana no la ayudaba en las tareas, ella siempre cansada y agobiada y su hermana escuchando al maestro feliz. Nosotros escuchamos poco y caminamos hacia el trabajo en este tren atrapados en una nube de preocupaciones y cargas que solo son un aspecto de la "realidad", una mirada temerosa y desencantada de la vida....."y cuando El vuelva, encontrara fe en esta tierra".

sábado, 16 de octubre de 2010

Boceto

hoy talaría el bosque

quizás estoy feliz,

gracias a Ti

nada depende de mi

y con esta moneda en el bolsillo

voy hasta las lindes del bosque

sonriendo al vacío

que tanto me desea



viernes, 1 de octubre de 2010

Poema del 29 de Septiembre

La mañana tiene labios frescos
azulados,
el árbol que para la brisa
aplaude en el jardin,
risas y músicas lejanas
ruidos en las escaleras
como bailes de otra dimensión.
Inclinadas y oblicuas son las sombras en los edificios,
yo como siempre miro
observo
¿sera el momento de implicarme?
¿que dice el interior?
no.
El cielo es tan azul como el color azul
las terrazas amarillentas,
escribo desde este rincón que me dejo la vida,
oigo el garabateo de la pluma
y el cubo del agua golpeando las escaleras...
ahora mas cercano.

(No quiero tu poder, ni tus imperios
ni las posesiones que me prometes mundo,
muestrame Señor las montañas superiores
los remansos y albercas,
el murmullo vivo del agua festejandote).

Vuelvo aquí
al tintero, utensilios de dibujo
la luz entrando por la derecha
la mitad de la habitación en penumbra;
amor, odio, que lejano esta todo hoy.
El hule esta doblado sobre la mesa
miro su claroscuro
hasta parece bello por detras, con su leve granulado
con sus cicatrices
la otra parte esta llena de estampados repetidos de una vaca con alas que flota sobre dos nubes.

Llamare mas a tu puerta
he estado tanto tiempo distraido
pensando en resolverlo yo todo............

lunes, 27 de septiembre de 2010

Pequeño pensamiento


Que todo sea forma y color, literatura y poesía, aunque sea mala. Y es que la palabra es terapéutica y no hay mejor texto que el necesario, el que se arranca en desgarro del cuerpo, y sirve para ablandar este gran engaño en el que estamos metidos.
Mirar, observar, dibujar las diez mil cosas, todo eso que se escondió a mi paso. Quizás vinimos todos para hacer arte, para ser místicos y contemplar, todos en comunión. Pero no, a cambio nos tratamos unos a otros como animales y sin piedad nos exigimos y golpeamos con palabras y gestos los unos a los otros.




//Oración//

Señor
bendito seas,
en Ti descansa el alma
y se alivia el sufrimiento
si no es en Ti donde.

Camino en Tus campos verticales,
en los paisajes alados que sustentas
quien me enseñara si no las múltiples naturalezas
las de ahí fuera
y las que en mi interior gravitan.

Te veo en los riscos iluminados de las montañas
en las humildes carreteras entre los campos
tan quietas como el instante rojo del atardecer
o en la mañana, mientras leo un libro y Tu nube me rodea
y hasta mi corazón parece perfecto
y en gracia.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Con la nada en la nariz

//La emboscadura//

Es el momento de la emboscadura,
De penetrar los bosques
Las espesuras,
Encontrar los viejos caminos tragados por la maleza
Observando estrellas, entre las masas nocturnas de árboles;
Alimentarse de la fuerza primaria de los animales
entre los riscos encontrar hogares,
Hacerse invisible
Y en la imperturbable longevidad de las montañas
beber el agua batida de las tormentas.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Cosas de Hoy

Otra noche calurosa, aplastada sobre la ciudad. Septiembre remolonea el otoño. Por la tarde el parque estaba lleno, la gente comía pipas sin parar, los niños golpeaban cajas de cartón y los perros merodeaban como solo ellos saben hacerlo.
Vi como un perro tonto y chillón perseguía un gato. Este, de tres brincos, trepo gracioso e ingrávido hasta un árbol, mientras el perro desde abajo seguía su estúpida verborrea impotente. Finalmente el dueño lo llamo a gritos y ambos desaparecieron tras una esquina. Me quede observando al felino; lentamente, con movimientos llenos de armonía y ligereza, el gato fue descendiendo rama a rama analizando los pormenores del descenso. Giraba sobre si mismo, valoraba los posibles caminos sobre el abismo, tanteaba distancias, poco después llego al césped y lleno de elegancia se alejo.
La gente seguía comiendo pipas y el suelo poco a poco se cubría de un manto blanco de cascaras; es curiosa esta costumbre, los mismos que regañan a sus hijos por tirar un papel, ven como el hecho mas natural del mundo comer y tirar las cascaras de pipas justo bajo sus pies.
Mas cosas curiosas de hoy miércoles, he visto a un joven chino en su primer día de carnet. Conducía un coche que evidentemente era de segunda mano y detrás llevaba la "L "de recién licenciado. Otra joven le seguía con la mirada, calibrando las habilidades del novato. El coche circulaba por una zona de casas bajas y poco trafico, pero con la aparición del primer coche el chico se metió atemorizado en un hueco a su derecha, a lo lejos veía las luces de freno brillando tensas en la parte trasera del vehículo y a su acompañante caminando hacia el apresurada.

martes, 14 de septiembre de 2010

14 de Septiembre

La carretera ruge difusa entre los arboles, hace calor, zumba también el ordenador, imperturbable, este es el mundo en que habito esta noche de mediados de septiembre. Los cuadros, los libros me rodean, estuve mirando estilográficas en internet; los espejismos de siempre, las ilusiones que me rodean, se marchitan y mueren ahí junto a mi. Todos duermen ya, yo recorro mi territorio, este pequeño rato que me queda tras la vida, cada noche, cuando me entrego a "mis pequeñas alegrías". "Escogeos dos vicios por que uno es demasiado" decía el bueno de Brech y aquí en el pequeño rincón que me deja el día, escribo y miro estilográficas.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Jueves Viernes en Rabanal

Rabanal del camino. Jueves 2/07/09


Anochece, la casa es tranquila, apartada, la ultima del pueblo camino de Foncebadon, de la cruz de hierro, Manjarin, el Acebo, Riego de Ambros, Molina de Rioseco y Ponferrada. La casa tiene un patio, un corral, con un guindo y rosales, a la sombra del arbol, hermoso como todos los frutales hay un banco de piedra. La puerta entreabierta se puebla de sombras y muros con retales naranjas, sopla el viento sobre los árboles intranquilos que ya no son individuales, si no masas que se mecen orgánicas sobre los montes y bosques lejanos. El paisaje es poderoso y sobrio, los pequeños pueblos de piedra se pierden entre las colinas boscosas y los valles que las cortan. Se mueven las ramas en la noche, los aviones y aparecen ya las estrellas que nos hablan del misterio, de la profundidad de lo desconocido, protegiéndonos con su lumbre, en su remoto fulgor.
Desde que llegamos ayer no hemos parado, Astorga, Ponferrada…..esta tarde estuvimos en la cruz de hierro un hito en el camino, subimos hasta el grueso tronco por el montículo de piedras. Deseos y oraciones recogidos por el tiempo, peregrinos que pasaron y dejaron un poco de ellos. David y Celia disfrutaron mucho, todo es un juego para ellos, tuve que ponerme muy serio y categorico para evitar que David no se llevase una tortuguita de plástico que yacía como ofrenda a los pies de la cruz. Pegada hay una ermita donde la gente pone velas, deja conchas e inserta cucharas y otros objetos entrelazados en las rejas, un culto extraño, una expresión multiforme de los miles de hombres y mujeres que cruzan el collado, a lo lejos el Teleno con su muesca de nieve aun presente.



Rabanal del Camino. Viernes 3/07/09



Las magestuosas nubes se han apoderado del cielo y pasan solemnes sin dejar huella, las grandes tormentas aun siguen en mi alojadas, en sus madrigueras, quiero disolver ese murmullo orgánico, esa vibración constante que me habita, lograr la calma de la rosa que se mece liviana en el jardín.
Miro por la ventana de la cocina las masas de árboles cercanas y me pregunto de donde surge el deseo de representar, el deseo de escribir, dibujar, pintar, ¿acaso no es suficiente vivir?, ¿debemos añadir algo a este paisaje?, ¿queremos poseerlo?, siempre nos asalta la duda y la necesidad, pero también hay momentos de abandono, de libertad, en los que nos refugiamos en lugares fuera de nosotros mismos.
Trataré de respirar profundamente, siguiendo el ritmo de estos valles y montes, que hermosa es la vida en el campo. Abierta la puerta se cuela el romero, la rosa y la grama, los tejados ondulantes y las vigas viejas de madera, los muros de piedra y el cielo tan igual a todos los cielos, tan diferente.
Bueno son las 13:10 comenzare a hacer la comida, Merche y los niños han ido a pasear por el pueblo, por eso escribo tranquilo, les dije que no llegasen tarde. Han estado jugando en el jardín con la piscinita y los difusores, ahora todo es silencio, insectos y piar de pájaros.
V.

Una noche de finales de junio después de San Juan, V escuchaba las hojas frotarse por las aceras del barrio arrastradas por la brisa, también los árboles parecían cantar una vieja y nostálgica canción, él le prestaba atención a todas estas cosas y le parecían hechas con el único fin de consolarle. Una pequeña luz residual se acurrucaba entre las montañas, mientras las estrellas se asomaban sorteando a las nubes, que cruzaban la ciudad en diagonal. Todos dormían ya. Imaginaba V. ahora una casa poblada por sueños, el salón, la cocina, los dormitorios o el baño traspasados por un mundo de imágenes quizás tan reales como las ramas de los árboles que se mecían en el exterior. A veces en la cama con los ojos cerrados, mientras el sueño se le iba poco a poco comiendo la conciencia, V sentía una luz, un haz que venia de arriba, amable y misterioso, llegando hasta su cabeza y palpándole con dulzura. El deseaba cada noche sumergirse en esta visión, pero no siempre se producía. El balcón invitaba a salir, la ciudad se detenía al fin desapareciendo bajo el sonido de la brisa, allí fuera, nada era ya importante, todo parecía renunciar a su lucha, desistir de su deseo. Pensó en que todo lo que pensaba y sentía sobre las cosas, era en realidad un ser ajeno a él, que vivía por él, alguien que le había usurpado su identidad, mientras su verdadera conciencia se marchitaba en un rincón oscuro al fondo de la habitación, lejos de la ventana.