El cuerpo mora
sobre la dulce tierra
que lo espera
En la noche
espero la noche
que un alba traiga
Quien tropieza
en lo pequeño
se previene en lo grande
Sentado al sol
ante las cimas blancas
soy mi ofrenda
El cuerpo llora
sobre la terca tierra,
serena bebe
Dejo mi pena
sobre las estrellas
para que arda
Suelo de mármol
como una flor única
me sostiene
Río verde
dócil despierta tu cauce
empujado por la luz
Noche esperada
desciende a mi carne
repara el alma
Bajo las estrellas
cuyo fuego ya paso
sueño despierto