Un vasito mínimo
de bruma
dejo el amplio sol empastando el aire.
Mi castigo va conmigo
me respira
y su perfil dorado fermenta la tarde.
Largos años luche con el ángel
cambiamos con el tiempo los papeles
muchas veces,
sin lograr ninguno la victoria.
Ahora ambos como piedras,
quietos
nos tentamos
y nadie subirá el peso
cuando las formas rueden.