domingo, 27 de febrero de 2011

27.02.2011. El viento

A las siete de la mañana aquí en Madrid el viento soplaba como si quisiese el mundo levantarse la costra de la civilización de un solo arañazo. Con los acontecimientos de Túnez, Egipto, Libia etc, hemos visto lo débil que es la piel del estado (no voy a entrar en temas de legitimidad o moralidad de esos estados): economía, justicia, ley, gobierno, orden social.....todas estas cosas que aceptamos como un ecosistema casi natural resulta que se desgajan en el aire como los tejados de chapa ante los ciclones del golfo de México. Y ese ciclón que golpea ciudades y precipita acontecimientos es el interior del hombre, sus deseos, su rebeldía ante la injusticia etc. La fuerza de la mente y el "corazón" que tensa los músculos y lanza los cuerpos a la acción dentro de cuerpos colectivos mas grandes, gigantes que golpean la tierra y modelan la historia.
Mi sensación es que en estos países la semilla de una insatisfacción legitima y cierta, ha sido regada y activada de manera artificial. ¿Estamos ante un laboratorio social, un experimento controlado para modelar el curso social y político de los tiempos?
A medida que el sol se ha elevado entre los edificios y el viento de la mañana limpio el cielo de estrellas, la respiración del mundo se ha ido calmando; ahora las fachadas se inflaman de luz y en la visión de esta pausa descansa el espíritu. Otra vez los trazos blancos de los aviones tejiendo hilos como las arañas, la música de las ruedas sobre el asfalto, los bosques de antenas, los paisajes cotidianos de la ciudad de Madrid en un domingo cualquiera........

sábado, 26 de febrero de 2011

26.02.2011

Ya de noche
el mundo se cuelga de mi hombro,
cansados caminamos juntos
ebrios
de vuelta a casa
mirando estrellas
que juegan a ser otra ciudad

arriba
flotando en la noche limpia de febrero.

miércoles, 23 de febrero de 2011

El Predicador


Habla en voz alta
incomodando al aire viciado del vagón
nadie le mira
pero todos respiramos su aliento
que resuena dentro
desaliñando nuestro rutina egoísta y ciega.
Su acento es extranjero
por eso sabemos que no es un loco
que sus palabras tienen sentido
y caen como cristales
sobre nuestra carne.
Parece un hombre tranquilo
le abrazaría como a un hermano
si pudiese llegar hasta el
atravesando la masa apretada
de consumidores,
de votantes,
de ciudadanos,
de clientes,
de trabajadores,
untados al vagon como un pate;
si estuviésemos solos
y tuviese el valor y la gracia que el practica.
Le diría que tiene razón
que todo se esta pudriendo rápidamente,
no conducimos el tren que nos lleva
no podemos pararlo
solo podemos confiar.

lunes, 7 de febrero de 2011

Mañana de febrero
el rocío es un grito que cae del cielo
mientras la noche cede a la nueva luz.
Los niños van de la mano
caminamos rápidos, junto a un río incesante de coches
los arboles arañan con sus dendritas desnudas el amanecer de los aviones
firmamentos trazados de espuma blanca
al alba,
tan misteriosa como nuestra mirada.