lunes, 7 de febrero de 2011

Mañana de febrero
el rocío es un grito que cae del cielo
mientras la noche cede a la nueva luz.
Los niños van de la mano
caminamos rápidos, junto a un río incesante de coches
los arboles arañan con sus dendritas desnudas el amanecer de los aviones
firmamentos trazados de espuma blanca
al alba,
tan misteriosa como nuestra mirada.