¿Como es el espíritu de este tiempo?
opulento e injusto.
Hay una yaga,
un corte profundo que atraviesa las vísceras del siglo
y en los labios de la herida
viven como cauterizados los buscadores de tesoros celestes,
los pobres de espíritu
y gentes que aun cuidan de las palomas
una mañana cualquiera
en un día laborable.