No deseo mirarte
percibo algo distinto,
aquello que me ato a ti, murió
o he muerto yo
y se ha hecho denso el aire
con el pesado olor de nuestro cadáver.
domingo, 11 de diciembre de 2011
sábado, 10 de diciembre de 2011
Lastima de Sábado
Que lastima de sábado
se fue.
Al final hasta llovió
y las calles aparecieron barnizadas
reflejando todo lo que les parecía bien.
Así me dedique a escudriñar reflejos
un trabajo estúpido y poco lucrativo.
Los árboles en su secreta labor,
el sonido de los coches sobre la humedad,
los circulitos de las gotas en los charcos....
caminar y mirar eso es todo.
Me gusta deambular haciendo música en la cabeza
dirigiendo una orquesta imaginaria
Nino Rota
circense y sublime,
en Amarcord,
un paraíso que se lleva el viento.
Paraíso reflejado que se seca
y se desvanece.
se fue.
Al final hasta llovió
y las calles aparecieron barnizadas
reflejando todo lo que les parecía bien.
Así me dedique a escudriñar reflejos
un trabajo estúpido y poco lucrativo.
Los árboles en su secreta labor,
el sonido de los coches sobre la humedad,
los circulitos de las gotas en los charcos....
caminar y mirar eso es todo.
Me gusta deambular haciendo música en la cabeza
dirigiendo una orquesta imaginaria
Nino Rota
circense y sublime,
en Amarcord,
un paraíso que se lleva el viento.
Paraíso reflejado que se seca
y se desvanece.
sábado, 26 de noviembre de 2011
Apunte del pasado
Me detengo
trato de abandonarme
aun siento el martillo dentro,
el paisaje no es suficiente
hermoso y amarillo.
Recuerdo los momentitos de antaño
en el cerro de los locos
atrapando atardeceres
con la pupila naranja,
otro tiempo
otra vida;
un beso, su compañía
y la vuelta lenta sobre el camino del agua
serpenteando.
trato de abandonarme
aun siento el martillo dentro,
el paisaje no es suficiente
hermoso y amarillo.
Recuerdo los momentitos de antaño
en el cerro de los locos
atrapando atardeceres
con la pupila naranja,
otro tiempo
otra vida;
un beso, su compañía
y la vuelta lenta sobre el camino del agua
serpenteando.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Atardecer
Recorren ya los campos
aquellos presagios
que duermen en el corazón.
Las campanas de viento
golpean el tímpano de las aves
y el metal late en la tarde
enojado y altivo.
Su voz abre el aire
desmenuzando la brisa
mirando al sol
cautivo de la hora
mientras levanta lento
el velo de la noche,
y entre pasos anaranjados
se inclina tras las montañas.
Las primeras estrellas aparecen….
y por un breve instante
detenido,
me siento lejos
de este mundo.
jueves, 10 de noviembre de 2011
10 noviembre. Un juego
Tu eres
tu estas
en la noche que oscureció el cristal
mientras la mano describía la escena.
Tu eres y estas
en mi ojo
que sonrío a la tarde de otoño
recostada sobre la ciudad
justo antes de irse.
Eres la noche que oscureció el cristal
mientras la mano describía la escena
y tu, ojo,
recostado sobre la ciudad
justo antes de irse ella
sonreíste a la tarde
que dejo en mi su otoño.
jueves, 27 de octubre de 2011
//Resucitado//
Como un resucitado
observo el mundo
con ojos que no comprenden
ni lo que vieron ayer, al otro lado,
ni el cielo azul
de esta mañana apacible.
Que extraño es,
las nubes se descuelgan de el
sobre la ciudad.
Se oyen voces
llegan hacia mi cuerpo, desde otros cuerpos
llenos de agua,
como esas nubes,
sonidos que irrumpen sobre mí
desde bocas ajenas
desde los automóviles.
Camino
recién llegado,
calculo mi peso
siento la respiración
la postura de las vértebras
me siento invisible
me imagino estar en otro anatomía
adopto la forma de un árbol
de una silla.
Mi mente añora algo que esta más allá de mí
voy en un vehículo
veo mi sombra caminando
miro hacia fuera
desde las ventanas de mi rostro.
Pienso en este momento
y sin comprender aun nada
se que todo es experiencia, consciencia
que la muerte no existe
y que lo que existe, en verdad
vela por nosotros.
domingo, 16 de octubre de 2011
Ella iba delante
cuando nos alcanzaron las aguas
fue un tiempo extraño aquel
misterioso como una vida cualquiera.
Estábamos habituados a sonreírnos
y súbitamente
el diafragma comenzó a tocar siempre los pulmones.
Los paisajes dejaron de ser bellos
y el aliento preocupado bajo como una niebla.
Allí donde se posaban las aguas
pude ver por encima de ellas;
alce mi lamento por un mundo que se consumía;
ajeno a mi pequeño problema.
Todos buscamos el mismo tesoro
ese que siempre tuvimos cerca.
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